No me gustan estas fechas. No lo digo porque sea una mujer amargada e insatisfecha que mira con desdén a toda pareja que se le cruza por encima deseando andar con una escopeta para matar a todos aquellos tortolitos felices en un arranque de furia, no, no lo digo por eso pues en estos momentos de mi vida me encuentro en la vereda contraria - estoy dentro del mundo de los emparejados -. Lo cierto y lo único cierto es que detesto este día, independiente de si las personas están emparejadas o no lo están, y entiendo y brindo mi apoyo a todos quienes están contra de estas fechas. ¿Por que esta locura? Vamos a analizar algunos puntos.
Ante todo, ¿Por que tiene que existir un día , tan sólo un miserable día, en todo el año donde tengamos que creernos el cuento del amor con nuestra pareja? Somos seres que necesitamos amar - si señores, el amor hace al mundo girar, no pueden negarlo - y no tiene sentido querer celebrarlo o querer recordarlo una vez al año si esto no se hace una forma de vida. Para mi este día por tanto carece de finalidad por cuanto yo amo a mi pareja todos los días del año - osea 364 - y no sólo 1. Corremos el potencial riesgo de favorecer a la comodidad con esto.
Luego de eso está lo que llamamos el consumismo. ¿Acaso el comercio tiene el maldito derecho de entrar en mi vida y decirme que día le puedo hacer un regalo a mi pareja - claro, nadie me obliga, pero maldición ... ¡estamos bombardeados, bombardeados señores, aunque no queramos los malditos jingles y las malditas luces de Cupido llegan a nuestras mentes! - o de que mientras más dinero desee gastar más grande será mi nivel de amor? ¡Váyanse al carajo malditos publicistas, déjenme de meterme en la cabeza que mi nivel de amor se mide por mis billetes, o que mientras más chic sea el eventual regalo que reciba más amor se me está dando! Lo único que me interesa recibir es un beso y un abrazo, un te amo sincero, y me interesan más las acciones ... todo lo demás son adornos, todo lo demás es polvo. ¿Tengo acaso que esperar a un maldito día para recibir todo esto? ¿Tengo que esperar un ramo de rosas para saber que me aman?
En suma señores, creo que cada día que sucede es un día importante para todos, cada día es el adecuado para recordar cuanto amas a tu pareja, a tus amigos, a tu servicio o a lo que tu haces o eres ... y para mi este 14 de febrero lleno de sus cursilerías clichés sacadas de una telenovela centroamericana no es más que una fecha inventada, impuesta y mantenida por nosotros. Por estas razones es que vengo en la defensa de quienes aborrecen una fecha como esta tan comercial, tan sucedánea, con tanto sabor a billete y poco sentimiento verdadero. Estas fechas apestan señores. Hagamos del amor un modo de vida más que una fecha calendario. Nada más que agregar, namaste,



